Transparencia editorial
Registro de correcciones
Si corregimos un dato sustancial, dejamos constancia clara de qué cambió, cuándo se hizo y dónde puede verificarse.
La corrección debe mejorar el dato sin borrar el contexto necesario para entender qué ocurrió.
Identificamos el cambio
Corregimos el texto, fecha o asociación donde aparece el error material.
Lo explicamos
Indicamos qué cambió con lenguaje directo, sin ocultar el contexto anterior.
Enlazamos la evidencia
Conectamos la corrección con el expediente correspondiente cuando aplica.
Las entradas se presentan de la más reciente a la más antigua.